Claves para que las PyMEs asuman la RSE como filosofía sostenible
Klaus Gérman Phinder
Por: Klaus Gérman Phinder
Jueves 1 de octubre de 2020

Al decidir embarcarse en el camino de la Responsabilidad Social Empresarial (RSE), la empresa debe tener claro sus objetivos y propósitos. Analizando sus capacidades operativas para identificar las fortalezas y debilidades, así como considerar las expectativas de los stakeholders (grupos de interés).


Las PyMEs muchas veces creen que no son capaces de aportar valor a través de la RSE, por sus limitaciones en cuanto a recursos o su falta de posicionamiento en el mercado industrial.


Hay muchas formas de ser responsable, no necesariamente se tienen que establecer ambiciosos programas masivos de donativos o educación, por ejemplo, para ser responsable, es importante entender la diferencia entre la filantropía y la RSE.


Aunque la filantropía es una forma invaluable de aportación de valor, incluso para el posicionamiento y reputación de una empresa, las PyMEs pueden dedicarse a desarrollar proyectos más modestos o incluso considerar formas de apoyar a sus colaboradores internos, proveedores, etcétera.


Recuerden: la sostenibilidad también está relacionada a la estabilidad interna de la empresa, si una empresa por dentro está desmoronándose, al borde del quiebre y poniendo en riesgo la calidad de vida de sus propios empleados, difícilmente podrá ayudar a grupos externos. Entonces ahí es donde se pueden identificar puntos de inicio.


A continuación desarrollaré algunas claves a considerar para la PyMEs que inician su camino en la RSE.


Todas las empresas son responsable hasta que se demuestre lo contrario.


En la vida diaria de las compañías surgen un sinfín de variantes que pueden poner en riesgo la RSE, tales como fallas en las prácticas de gestión, dirección, salarios por debajo del estándar, condiciones que complican la operatividad diaria o desenvolvimiento de las actividades laborales o personales de los empleados, fallas en el comportamiento ético, etc.


El autodiagnóstico es el primer paso para identificar las necesidades internas y establecer una estrategia efectiva.


¿El tamaño importa?


Anteriormente comenté que una pequeña empresa no puede aplicar modelos de alto impacto como quizá pudieran hacerlo las multinacionales por razones obvias.


Sin embargo sí pueden cultivar buenas prácticas consecuentes con una filosofía de bienestar. Un empresa pequeña quizá puede desarrollar programas internos de capacitación de personal, por ejemplo, lo cual impacta en la calidad de los servicios que automática se refleja en la reputación de la empresa.


Vales de comida, promoción de una cultura sustentable respetuosa con el medio ambiente, ciertos beneficios para los clientes e incentivos para los empleados, pueden ser bonos por puntualidad o vales de comida.


Lo importante es que la empresa conserve una buena reputación con respecto a sus propios empleas, proveedores y algunos clientes, esto a la larga abrirá las puertas para que la compañía ascienda a un siguiente nivel.


Cabe señalar que los programas de RSE internos preferiblemente deben consultarse con asesores especializados en la materia y considerar inversión destinada a los mismos.

Valores, misión y visión


Todas las empresas tienen estos aspectos cuando inician. El cumplimiento o al menos la no contradicción de los valores éticos internos, como la anticorrupción, define la cultura de RSE de la PyME.


Diálogo con los stakeholders


Escuchar a los grupos de interés es clave para el fracaso o éxito de una PyME. Un modelo flexible y participativo suena fácil, pero muchos a empresarios se les hace difícil operar de esta manera, lo cual muchas veces desencadenan conflictivos que traen consecuencias trascendentales para la compañía.


Liderazgo y compromiso


El éxito de una gestión sostenible en una PyME depende del compromiso del CEO o directivos.


La dirección, por más pequeña que sea, debe mantener una postura de liderazgo y apoyo a su empresa frente a los grupos de interés . De ahí partirá el éxito en el cumplimiento de los objetivos sostenibles.


Unidad y lealtad y difusión


Los buenos empresarios deben estar conscientes de la calidad de sus colaboradores, socios y también de sus clientes.


Conservar las relaciones con las valiosas piezas que intervienen en las actividades de la empresa es muy importante y representa un gran nivel de madurez por parte de la PyME.


Es importante que la empresa difunda sus valores, políticas y buenas prácticas en sus círculos de influencia para crecer y además tener buenos contenidos para sus estrategias de comunicación.