Los ODS en la era pospandémica
Klaus Gérman Phinder
Por: Klaus Gérman Phinder
Lunes 8 de junio de 2020

La pandemia del coronavirus impactará enormemente en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030, eso es innegable. El 2020 había sido visto como el inicio de la década para la ejecución de las acciones que nos permitirán cumplir con los ODS, sin embargo nos encontramos con un desafío colosal.


Depende de la humanidad dirigir sus esfuerzos para avanzar hacia el mundo que deseamos, o retroceder a la vida diaria que tanto daño nos hace.


Algunos “expertos” sostienen que la pandemia contribuye al cumplimiento algunos ODS: el 13 (Acción por el clima), el 14 (preservación de la vida submarina) y el 15 (protección de ecosistemas terrestres). Esto debido a la reducción de la actividad humana.


Y es que esta posición raya en la misantropía, desestimando cualquier capacidad del ser humano para lograr por cuenta propia todos los objetivos para el cuidado del medio ambiente en el mundo. Sobre ese tema, la directora del programa ambiental de la ONU, Inger Anderson, comentó que “los impactos positivos visibles, ya sea la mejora de la calidad del aire o la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, no son más que temporales, ya que se deben a la trágica desaceleración económica y al sufrimiento humano".


La era postpandémica supone el retraso del cumplimiento de varios ODS, y es que la brutal recesión económica que afecta, y afectará aún más, al mundo dificulta intensamente el fin de la pobreza, por lo tanto fin del hambre y la garantía de la salud; el crecimiento económico individual será más difícil, las desigualdades se acentuarán y, posiblemente, la aplicación de procesos para una educación de calidad ininterrumpida será una tarea bastante complicada.


¿Cómo se puede avanzar con los ODS en la era postpandémica? En los últimos meses hemos visto cómo se ha popularizado la tendencia de asumir la responsabilidad social empresarial para sumar a los esfuerzos que los distintos gobiernos del mundo hacen para frenar los contagios.


La respuesta es sencilla: trabajo en equipo. A través de la cooperación entre gobiernos, empresas, instituciones, ONG’s, asociaciones, y todos los entes que cuenten con la capacidad de aportar al bienestar humano, podremos sacar adelante los ODS al final de la década.


Es por esta razón que hoy, más que nunca, el ODS 17: Alianzas para lograr los objetivos, el último de todos, es el que necesitamos acatar para que resto se cumpla. ¿Es posible? Por supuesto que sí.


Los ODS no solo deben ser asumidos por gobiernos y entes públicos, como mayormente ha ocurrido, sino que es hora de que el sector empresarial revise cada uno de los punto y se dé cuenta de las grandes oportunidades económicas que, a su vez, servirán para enfrentar la recesión.


La pérdida de empleos se puede recuperar con la implementación de economía circular. La Unión Europea calcula que dicho modelo podría generar un ingreso de 1.8 billones de euros y generar más de 1 millón de nuevos puestos de trabajo. Llegó la hora de que nuestra región revise sus posibilidades.


Lo ideal sería crear entes, tipo comités, con legitimidad otorgada por la ONU y los gobiernos de sus países miembros, para que se encarguen velar por el cumplimiento de los ODS y ofrecer soluciones previamente discutidas con los equipos de las Naciones Unidas. Servirán como vehículos para alinear las políticas y estrategias socioeconómicas que permitan la reconstrucción postpandémica.


Será muy importante que los gobiernos cuenten con este tipo de asesorías para la toma de decisiones de políticas de de protección social, económica y ambiental; así como la aplicación de medidas sin reducir puestos de trabajo, asignación de recursos financieros, etc.